Cómo se mueve
Loona no anda: rueda. Lleva dos motores sin escobillas en las ruedas y cuatro más para el cuerpo y las orejas, y esa combinación le da un lenguaje corporal bastante convincente. Se inclina, se gira, agacha las orejas. Pesa poco más de un kilo y mide diecisiete centímetros, así que se mueve por un piso normal sin problema.
Con el sensor 3D esquiva obstáculos y mapea la habitación; con la cámara reconoce caras y distingue a las personas de la casa. Cuando le baja la batería vuelve sola al cargador. Eso último parece un detalle y no lo es: es la diferencia entre un juguete y algo que convive contigo.
Que hable de verdad
Loona se apoya en un modelo de lenguaje en la nube, así que la conversación no es de repertorio: le preguntas cosas y responde. Es la razón por la que impresiona más que Eilik o Vector, y también la razón por la que necesita wifi permanente y una cuenta.
Conviene tenerlo claro antes de comprarla: hay una cámara y cuatro micrófonos moviéndose por tu casa y conectados a un servidor. Para mucha gente eso no es un problema; para otra, es exactamente el problema.
Batería
El fabricante anuncia dos horas de juego continuo en su página de marketing, pero su propio apartado de preguntas frecuentes dice hora y media. Con 1.350 mAh, la cifra realista es la segunda. En reposo aguanta días.
Dónde comprarla y a qué precio
Aquí hay una diferencia de precio que merece la pena mirar. En Amazon España la vende Tradineur a 477 euros con envío gratis. En MediaMarkt cuesta 599. Y comprándosela directamente a KEYi Tech, el fabricante, en su tienda en euros, son 549 con envío gratis y entrega en una o dos semanas.
O sea: el sitio más barato es Amazon, y la diferencia con MediaMarkt son 122 euros por el mismo aparato.
Con qué compararla
Su competidor natural sería el aibo de Sony, que es mejor en todo y cuesta cinco veces más, pero es que además Sony no lo vende en España. Si Loona te parece cara, la alternativa razonable es Eilik: un tercio del precio, aunque se queda en la mesa.