Qué es exactamente
Una cabeza sobre un cuello móvil, con nueve grados de libertad, dos antenas que hacen de orejas y una cámara gran angular de 12 megapíxeles con autofoco. Lleva cuatro micrófonos y un altavoz de 5 W. No tiene brazos, no tiene ruedas y no se mueve del sitio: gira, se inclina y mira.
La gracia no está en lo que hace al sacarlo de la caja, sino en lo que puedes hacer que haga. Es hardware abierto pensado para conectarle modelos: visión, voz, conversación, seguimiento de caras. Hugging Face, que es de donde salen buena parte de los modelos de IA que se usan hoy, está detrás.
Las dos versiones
La Lite se conecta por USB-C y usa tu ordenador como cerebro: no tiene batería ni funciona sola. La Wireless lleva dentro una Raspberry Pi, wifi, batería y sensor de movimiento, y funciona sin cable. La primera son 350 euros y la segunda 435, ambos con el IVA español ya incluido en el precio que ves.
Que viene en piezas
Llega como kit y se monta en un par de horas. No hace falta soldar ni saber electrónica, pero es un montaje de verdad, con tornillos e instrucciones. Para el público al que va dirigido eso es parte del atractivo; si lo que querías era abrir la caja y encenderlo, no es este.
Comprarlo desde España
Es de los fáciles, con una pega: Pollen Robotics está en Burdeos y envía a España desde la Unión Europea, así que no hay aduana ni sorpresas, y el precio que ves ya lleva el IVA. La pega es el plazo: la tienda avisa de hasta 90 días desde la compra, aunque muchos pedidos salen antes. Una vez enviado, tres a ocho días laborables.
Con qué compararlo
No compite con Eilik ni con EMO aunque se parezcan en tamaño: aquellos vienen con su personalidad hecha y este viene vacío a propósito. Si lo que buscas es compañía, mira las mascotas robot. Si buscas un juguete para programar, en esta web no hay nada más parecido.